Parada en boxes

Cuando quieres hacer tantas cosas; todas bien y a la de ya, terminas agotada. Y hasta enferma. Entonces se necesitan un día o dos para respirar, pensar y coger carrerilla.

Llevo un año trabajando por mi cuenta, haciendo lo que me gusta, pero sin crecer. Me he buscado un sitio cómodo y allí me he quedado.

Pero soy culo de muy mal asiento y siempre necesito aprender y hacer cosas nuevas. Aunque sean difíciles. De hecho me gustan más la difíciles.

Por eso usando estos días de reposo obligado para plantearme nuevos retos. Al menos estos sí que dependen solamente de mí.

Voy a intentarlo muy fuerte, a ver que sale.Imagen

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Montessori

El método Montessori es una pedagogía que responde a las necesidades psicológicas de cada niño. El ritmo de aprendizaje se adapta a su nivel de desarrollo e intereses, de manera que se genera un plan individualizado en el que, sobre todo, prima la libertad.

Lo que más me gusta de este método alternativo de educar es la forma tan fácil y agradecida que tiene de llevarse a cabo en pequeño grupo, sobre todo en casa. En las escuelas sin embargo pronto se desvirtualiza y pierde el espíritu que María M. quiso transmitir. Los maestros no siempre están dispuestos en delegar en el niño la responsabilidad de su aprendizaje y muchas veces no saben como sostener los diferentes ritmos entre tantos alumnos.

He encontrado este blog que tiene muchos ejemplos de como trabajar en casa.

Es el día a día de una familia australiana que se involucra mucho en la educación de sus hijos. Es muy práctico y además tiene unas fotografías preciosas.

mnt

 

2013

Menudo año.

Fue el año de saltar al vacío sin saber muy bien si habría colchoneta debajo.


Desde que terminé de estudiar jamás había trabajado en algo que no tuviera que ver con la educación, llevaba así muchos meses por el aquello  de “que mal está todo”  y los “no te quejes, podría ser peor”.

Pero ya no podía más, así que decidí lanzarme por mi cuenta, con todo lo que ello significa. Lo mismo hizo mi pareja. Estas cosas se hacen mucho mejor si te dan la mano.


Tuvimos que perder nuestra casa, el coche, a Elvis y algunos amigos por el camino (que no lo eran tanto).
Y ahora tenemos menos pero somos más felices.

Ahora sí tenemos algo que enseñar y de lo que sentirnos tremendamente orgullosos.
Por fin estamos preparados para grandes aventuras. Que van a venir muchas y ojalá empiecen pronto.

2014